Según un documento de la Asociación de Software Libre del Ecuador (ASLE), este tipo de programas informáticos ofrece a los usuarios libertad para ejecutar, copiar, distribuir, estudiar y modificar las aplicaciones.
Por ello, “este movimiento ha proclamado cuatro libertades: Usar el programa con cualquier propósito; estudiarlo y adaptarlo a las necesidades del usuario; distribuirlo, y modificarlo”, según explicó el ex presidente de la ASLE, Ramiro Castillo, quien precisó que “el crecimiento de las empresas de software libre (SL) se debe a estas libertades, pues en los últimos años han tenido un importante posicionamiento en el mercado, por lo que el futuro está en el SL, porque es una cuestión de libertad”.
Quiliro Ordóñez, miembro de la Free Software Fundation (FSF) división Ecuador, sostiene que “si un programa es libre, puede cambiarlo como uno quiera y que haga lo que el desarrollador necesita, pero si es propietario, empieza a trabajar para sí mismo y no para el usuario”.
El especialista indica que “la libertad del SL radica en la oportunidad de conocer el código fuente de las aplicaciones, para poder reprogramarlas”. Agrega que “la funcionalidad, el costo y el acceso de un software se puede lograr fácilmente, sin embargo, en el caso de la libertad no ocurre lo mismo, aunque el movimiento ha crecido”.
Así, grandes empresas del sector tecnológico, como Microsoft trabajan en una inter operatibilidad entre software propietario y SL. “La inversión en desarrollo llega al 90% en nuestra empresa, pero un 10% de los ingresos en el desarrollo de programas alientan la creación de oftware libre”, indica Peter Galli, gerente de la división de Open Source de la empresa de Bill Gates. (JR)
‘Empresas crecen a un ritmo acelerado’
Ramiro Castillo es el gerente de SAS Libre, empresa especializada en brindar capacitaciones en software libre, realizar implantaciones web de SL, hosting, aplicaciones de negocios y desarrollo particular sobre herramientas existentes.
Sas Libre se encuentra en el mercado del software desde 2005.
“En la empresa trabajamos cuatro personas, sin embargo tenemos socios de negocios en España, Argentina e India, por tanto cuando desarrollamos algún producto contamos con la participación y asesoría de ellos”, indicó Castillo, al añadir que “hemos trabajado en el Ecuador con el Municipio de Cayambe, los Ministerios de Cultura y Deportes y la Empresa Eléctrica Quito (EEQ)”.
‘SL da oportunidad para hacer negocios’
Santiago Martínez, director de la Asociación Ecuatoriana de Software (Aesoft), afirma que el SL “va más allá de una cuestión ideológica ya que es una cuestión de tecnología y mercado”.
Según el ejecutivo, las empresas -a escala nacional- vinculadas al desarrollo de programas informáticos, consideran al SL como una oportunidad. “Estos programas siempre fueron analizados como una oportunidad de mercado y de negocios”, indicó.
Según Martínez hay “un antes y un después” del decreto 1014 de la Presidencia de la República, lo que les ha abierto las puertas a las empresas, “aunque es un condicionante del mercado, por las características de los productos que exige el sector público”.
Otro criterio sobre el SL
Para el especialista en temas informáticos y de Internet, Mauricio Paredes, el software libre es “como su nombre lo indica, un tema de libertades y no de mercados”.
El experto realiza una analogía entre el SL y la libertad de expresión, al afirmar que “el poder modificar y mejorar un programa informático es una forma de decir lo que tienes que decir, similar a lo que, por ejemplo, el mensaje que un líder da a su grupo de seguidores”.
Asimismo, indica que el SL no debe necesariamente ser gratuito, pues si bien existe “la posibilidad de regalar copias de un programa modificado, se pueden cobrar montos por un código fuente, o el desarrollador tiene la opción de ponerle un precio a un programa vendido, por ejemplo, al Estado.
Visto en: Diario HOY


